En sólo un segundo

9 may

Cada día tiene 86400 segundos. Y en cada uno de esos segundos se toman distintas decisiones, decisiones que pueden llegar a cambiar nuestra vida o decisiones que pueden no tener más importancia que una gota en un océano.

Tú fuiste una decisión. La decisión de la vuelta a empezar. Del olvido para poder volver a recordar. De nuevas aventuras. De caos absoluto. De improvisación, de ganas de verte amanecer, de explosiones de creatividad, de ti.

Tú. Siempre has sido tú. Aunque te odie. Aunque lo niegue.

En sólo un segundo me has cambiado la vida.

Vapor de café

25 abr

Un solitario café estaba encima de la mesa que los separaba. Un café recién hecho que Víctor depositó en la mesa baja de madera. El vapor que desprendía la taza jugaba a mezclarse con el aire, se tomaba su tiempo en disolverse con el ambiente de la sala, parecía que aquella lluviosa tarde había ralentizado el tiempo en el local.

 

Patrick y Mónica estaban uno frente a otro, mirándose casi sin parpadear, a veces desviaban un poco la mirada para observar el café que descansaba entre ellos. De fondo, un poco de agua repiqueteaba la ventana, una lejana conversación en la mesa de la esquina, el ruido de la cafetera y la banda sonora de El Atlas de las Nubes como acompañamiento musical completaban el círculo que se había formado en aquel instante.

 

Patrick se fijó en cómo iba vestida, llevaba aquel jersey crema que era suyo y que le regaló aquel día hacía un par de años, siempre le había gustado esa prenda, a él ya le venía grande así que a ella le podría servir como vestido, pero calentaba como pocos y en los fríos días de invierno era un acierto. También llevaba unas mallas negras que se ponía cuando quería ir cómoda. A Patrick le encantaba cuando se ponía su jersey, pensaba que le quedaba mejor que cualquier otra prenda que pudiera ponerse. De repente, comenzó a hablar, justo en el momento en que Mónica miraba embelesada el café.

 

-Hoy estás más callada que de costumbre, me preocupas. Me preocupáis tú y esta lluvia que no viene a cuento. ¿Qué te pasa, Mónica?

-Hacía tiempo que no me encontraba a gusto conmigo misma, todo el mundo empezaba a ser feliz y yo no hacía más que caminar en unos círculos infinitos, poca gente me entendía y además no solía compartir mis secretos…-su voz comenzaba a quebrarse- Y un buen día decido abrirme a una persona y contarle todo lo que siento y no recibo más que una puñalada por la espalda por su parte, no recibo más que dolor de una persona en la que confiaba que nunca lo haría. -Sus hombros se encogieron, se tapó un poco más con aquel jersey de lana que perteneció a Patrick, como si le hubiera entrado frío de repente, levantó la mirada hasta que sus ojos se cruzaron- ¿Qué haces en estas situaciones? No te queda otra que llorar y vaciarte por dentro, que hacer crecer un muro que te va aislando poco a poco del resto del mundo con tal de que no te hagan daño.

-No siempre es cuestión de muros, es inevitable encontrarnos con personas que nos hacen daño, el mundo es demasiado grande y nuestra vida tan larga que alguien que nos crucemos nos dañará, es algo humano.

 

Se acercó a ella, le hizo levantarse y la abrazó como quien no abraza a alguien en mucho tiempo, como si ese fuera su primer o su último abrazo. Mónica se hundió en su pecho, dejándolo empapado a causa de las lágrimas, y le abrazó con más fuerza, mientras su respiración se entrecortaba a causa de los sollozos. Patrick siguió abrazándola hasta que se calmó, la apartó un poco, le miró fijamente a los ojos y le dijo:

 

-Esos ojos verdes no deberían llorar más que de alegría. -Y la volvió a abrazar.-

 

No supieron cuánto tiempo estuvieron así, pero cuando volvieron a sentarse, ya más calmados los dos, el vapor del café ya no jugaba con el aire.

 

Días en blanco

17 abr

Amaneció en blanco. No había ni un solo trozo de color en aquel cielo que comenzaba a clarear. Espesas nubes cubrían todo el mundo, como una niebla que apaga los pensamientos, las ideas, y los sentimientos. Hasta el despertador, normalmente tan estridente, parecía sonar al fondo de un pozo.

Estos días abría el Jazz Club con, aunque no lo reconocería nunca, algo de desgana. El tiempo parecía no escurrirse entre las nubes, y no se sabía si llovería o no y, a pesar de la confortable temperatura en el interior del local, cada vez que se abría la puerta una fría ráfaga de aire dejaba desnudos sus pensamientos.

Aquella extraña mañana en la que el tiempo no pasaba sólo se detuvieron a disfrutar del local, su café y su música tres personas. “Muy pocas” – pensó Víctor- “Muy pocas para las que suelen venir siempre”.

Estaba ensimismado en sus propios pensamientos de nubes, días blancos y sonidos apagados, cuando el teléfono rompió la quietud. Lo cogió y, para su sorpresa, era el dueño del Jazz Club.

- ¿Víctor? -Dijo él-

- Sí, ¿qué sucede? -Respondió Víctor, extrañado dado que a esas horas nunca llamaba-

- Hoy puedes cerrar el local y tomarte el día libre. No pidas explicaciones, por favor, no al menos hoy.

- De acuerdo, señor. Recogeré y cerraré el local. -Respondió un diligente Víctor-

Cuando se fue el último cliente, echó la persiana, limpió el local, apagó las luces, salió y cerró. Tenía un día entero por delante -apenas eran las doce de la mañana- y decidió volver a ver a Alyx, a quien hacía tiempo que no visitaba y de la que no esperaba ya ninguna mejoría.

Nervios

30 mar

Ese preciso instante en el que estás entre bambalinas. En el que se te eriza el vello de la nuca, cuando unas discretas perlas de sudor toman lugar en tu frente. Ese momento en que le rezas todo lo que sabes a tu dios, en que la respiración de hace más rápida.

Oyes los aplausos del público, observas como la luz aparece mientras se abre el telón poco a poco, cierras un segundo los ojos, un segundo que deseas que sea eterno. Intentas respirar lentamente. Quieres bajar la fuerza de tus latidos ya que estás seguro que incluso la gente de la primera fila puede oírlos.

Abres los ojos, miras hacia atrás y ves al resto de actores, que se sienten exactamente igual que tú. Les sonríes, les deseas mucha mierda y, aún hecho un manojo de nervios, sales al escenario a hacer el papel de tu vida. Una vez ahí fuera no hay lugar para echarse atrás, para volver al camerino y hacer que la obra sea cancelada.

El espectáculo debe continuar.

Los años, y los daños

28 ene

“A lo largo de los años, y los daños, no dejamos de perder gente. Los hay que se van un poco de tiempo, los hay que se van una larga temporada; y los hay que al final nunca vuelven.

De estos tres grupos de gente, no hay ninguno que no haga daño.
 La gente que se va poco tiempo para volver, o nunca deja de irse, o vuelve una y otra vez, dejando una profunda huella.  Una huella que no siempre es buena. Y es que son este tipo de personas aquellas que puede que las tengamos en estima, porque pensamos “en el fondo siempre están ahí” pero…¿no son las mismas personas que cuando más falta hacen no están? Aquellas que cuando estábamos bajo una tormenta infinita nos quitaron el paraguas.
El otro tipo de gente son los que se van una larga temporada, y aquí hay dos variantes: los que avisan y los que no. Los primeros puede que nos hagan pensar, ya que suelen dar razones que, si bien tiran a matar, son reales. Los segundos desaparecen sin más y no dejan sino una amarga melancolía hasta que un día deciden volver.
El tercer tipo son los que nunca vuelven y, de nuevo, hay dos variables: que dejen un recuerdo bueno o que dejen uno malo. Lo malo de este tipo es que ninguna de las vertientes es real. Si tenemos un recuerdo malo, olvidaremos los momentos buenos, y si es uno bueno será porque hemos aprendido a cubrir los recuerdos malos para que no duelan.
Resulta curioso que en cualquier caso la vida no sea sino un conjunto de despedidas atadas a una persona. No es algo inevitable. Todos estamos supeditados a que alguien desaparezca, o que incluso desaparezcamos nosotros mismos.
El problema es cuando te enamoras de una persona desaparecida. Cuando está atada entre dos mundos y no puedes hacer nada sino esperar un día tras otro a que los médicos digan que no hay nada más que hacer y que consideres desconectarla. No puedo permitir que le ocurra esto a Alyx.
Ella, curiosamente, ha pasado por dos de los grupos, hubo una época en la que iba y venía cuando quería por el Jazz Club, luego empezó a venir todos los días y hablábamos largas horas sobre cualquier cosa. Fue entonces cuando me di cuenta de que estaba enamorado de ella y, qué cosas, no sabía ni su nombre. Actualmente se ha ido, pero no sé si ponerla en el grupo de las que vuelven o de las que nunca abren los ojos de nuevo.
Seguiré visitándola cuando pueda y contándole mi día a día. Dicen que aún en coma se puede escuchar, así que haré lo posible para que no se sienta muerta y para que un día decida volver.
Atentamente,
Víctor.”
Tras releer la carta, la dobló en tres partes y la introdujo en un sobre, puso su nombre y apellidos como remitente pero no pegó ningún sello ni escribió destinatario. Abrió un cajón de su escritorio y la dejó allí, encima de un montón de cartas similares, perfectamente cerradas y sin destinatario.

Escriba

27 ene

Leía hace tiempo un tuit que, de hecho, marqué como favorito y para los que me conozcan sabrán que no es algo que ocurra todos los días. Siempre trato de evitar marcar como favorito a menos que el tuit en cuestión me llegue en el momento justo o de la persona adecuada. Huyo de la moda de Favstar y voy a contracorriente: retuiteo los que quiero que el mundo conozca, faveo los que me llegan al alma.

Pues bien, el día 26 de julio @Un_Tal_Philipp puso un tuit tal que así:

Escriba. El dolor no sale solo.

Y he caído en la cuenta de que es realmente cierto. Actualmente estoy bastante contento y, por ende, no tengo ganas excesivas de escribir. Qué cosas tiene la vida que inspira cuando duele.

Era sólo un pensamiento a compartir, para que no me echéis de menos más de lo necesario.

Top 10 Songs 2012

13 ene

Recuperamos, un año más, las pequeñas tradiciones que hacen marcar el paso del tiempo. Hay muchos conocidos en el Top 10 de las más sonadas este año. Se repiten puestos, se repiten artistas y se repiten gustos. Aquí tenéis la del año 2011 y aquí la del 2010. ¿Preparados para el resto? ¡Vamos allá!

Domino – Jessie J

El número uno repite. Tiene sus razones, las mismas del año pasado. Una canción tan brutal que seguirá ahí arriba un buen tiempo, ya lo dije el año pasado “dan ganas de sonreír y anima al que peor esté”.

Daddy dancing in the moonlight.

Take me down like I’m a domino.

Videoclip Domino

Strip me – Natasha Bedingfield

strip me

Una de sus mejores canciones, un himno a la sinceridad y a la honestidad. Una canción que podría ser perfectamente conocida pero que al ser de Natasha no tiene tanto éxito. Lo que, bien visto, no me molesta del todo.

I’m only one voice in a million,

but you ain’t taking that from me.

Videoclip Strip Me

Kiss me - Sexpience none the Richer

Entró al top 10 el año pasado y ha seguido escalando puestos. Sigue siendo igual de conocida, igual de brutal e igual de sorprendente.

So kiss me.

Canción Kiss me

Starships – Nicki Minaj

Nicki

La quieres o la odias, y si la quieres hasta sus propias canciones o las quieres o las odias. Ésta dio fuerte en verano, y que una canción llene de energía antes de una jornada de trabajo es algo muy importante y la razón de este puesto..

If you want more, so here I am.

Videoclip Starships

Superbass – Nicki Minaj

super

Primer, pero no último doblete de la lista. En este caso la rapera trae una canción que anima, que tienen esas buenas vibraciones. Y al igual que con todas sus canciones, las quieres o las aborreces, algo que no calificaría de bueno precisamente.

Can you hear the boom boom boom?

Videoclip Superbass

Caminando – Amaia Montero

Sexto puesto y otra canción veterana en la lista. Amaia sigue dando guerra y superándose mientras camina. Canciones de días soleados en la playa con una guitarra. Camina, levanta, sé feliz.

Yo te digo “olvida todo”

Lo que importa es ser feliz.

Videoclip de Caminando

Abracadabra – Jessie J

Segundo doblete. El año pasado también estaba rondando por aquí. Abracadabra, hágase la magia. Jessie te quiere. Te quiere a ti y te quiere ahora. Y sólo con decir “Abracadabra” es capaz de conseguirlo.

Feel your magic touch is unbelievable.

Canción Abracadabra

Amelie – BSO

Voy a repetir lo mismo del año pasado. Además la vi ayer, así que…”Película imprescindible. Canción inolvidable. Y no voy a decir más porque sería estropearlo.”

Canción Le Valse d’Amelie

Want U back – Cher LLoyd

cher

¿Sabéis esas canciones que no podéis dejar de escuchar porque se os quedan clavadas en la cabeza? ¿Esas que tarareáis en el metro, en el coche o en la ducha? Esas canciones enérgicas, esas canciones como las que canta Cher Lloyd y ésta es de las mejores.

But I still have you first

Videoclip Want U back

A little too much – Natasha Bedingfield

Último puesto de esta lista para nuestra rubia favorita. La que abre el disco y la que llega al alma. Todos queremos un poco demasiado, y aunque nos duele seguimos haciéndolo. Y seguimos enamorándonos.

Everybody hurts but is never enough.

Canción A little too much

Y así acaban las canciones del año 2012. ¿Cuáles son las vuestras?

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